Para una mejor experiencia por favor cambia tu navegador a CHROME, FIREFOX, OPERA o Internet Explorer.
Buscador de anuncios
¿Con qué fetiche sexual te identificas? Los 5 más comunes

¿Con qué fetiche sexual te identificas? Los 5 más comunes

El placer carnal tiene muchas aristas. La forma de gozar en el salvaje mundo del sexo cambia de una persona a otra. Todos tenemos ese toque exótico y no es raro conocer a personas que tengan otra forma de excitarse. Y tú, ¿con qué fetiche sexual te identificas? En MiPasión.es te enseñamos los 5 más comunes.

El fetiche sexual: un injusto tabú

Estás en una reunión y la conversación baja hasta el travieso terreno erótico. Las copas pueden calentar una fría velada. Los presentes se atreven a contar tanto el largo como el grosor del pene preferido. La lubricación, abertura o estrechez de la vagina. Inclusive el rendimiento deseado. Pero en el pensamiento se oculta bajo las mieles de la vergüenza. Ese objeto, esa zona corporal, o ese oscuro acto que nos hace gozar de un clímax apoteósico y que es llamado fetiche sexual.

En el compás del trance carnal, como regla no escrita todo está permitido. Los estudiosos de la conducta indican que todo objeto que se use con frecuencia antes o durante el acto sexual puede a la larga desencadenar un afianzamiento que al estar presente en cualquier momento de la vida nos incitará a buscar el placer. Entonces ¿Qué es ser fetichista? Es toda aquella persona que fija algún lugar del cuerpo humano, algún elemento relacionado con este o un acto específico para alcanzar un orgasmo pleno.  Uno de los más conocidos son los fetichistas de zapatos de mujer.

Todos tenemos algún fetiche sexual. Hasta escoger degustar solo pieles morenas es en sí un fetiche. La única forma en que esto se podría convertir en algo patológico es que el fetiche se apodere de nosotros siendo lo único que nos dé placer.

Hablar del fetiche sexual es un tema prohibido, mucho más sus formas y entresijos. Aunque los expertos tienen razón al decir que todo lo ilícito atrae. Por ello aquello que muchas veces ocultamos o negamos puede llegar a ser lo que nos causa más placer.
fetiches sexuales más comunes

Los 5 fetiches sexuales más comunes

1. Sumisión

Se dice que todo es sexo menos el sexo, que es cuestión de poder. Por ello, este es un fetiche sexual relativamente común, en la cama a muchas personas les gusta someterse, esto no siempre tiene que estar relacionado con una personalidad sumisa o retraída. Al contrario, en ocasiones pueden ser personas muy dominantes en su vida cotidiana.

El deseo de sumisión implica abandonar la voluntad y someterse a los deseos e impulsos de otro, ahí se encontrará el placer de la persona sumisa.

En los actos entre un sumiso y un dominante se juega mucho con juegos mentales que implican obediencia y en su defecto, castigos, que son implementados por la persona dominante.

Algunos de los accesorios que se usan para mejorar la experiencia sexual son puntas de tacones, látigos, cera de vela, esposas, fustas, pinzas… Con ellos se pueden aplicar castigos que el dominante, en quien el sumiso ha depositado su confianza, debe controlar.

Dentro de estos límites pactados se puede usar todo lo que haga que el fetichista se rinda al poder de la persona que lo domina.

Si deseas disfrutar de una experiencia como sumiso, no lo dudes y déjate atar y sufrir todo tipo de perversiones gracias a MiPasión.es donde encontrarás las dominas que cumplan con tu fetiche de sumiso.

2. Dominación

Los reyes no quieren dejar el trono por su riqueza, sino por su autoridad. La dominación, es aquel fetiche sexual en el que la persona disfruta al ejercer control sobre otra de múltiples maneras. Es lo contrario a la sumisión, por eso en este juego de rol ambos son complementarios. Se necesitan para satisfacer sus deseos mutuamente.

Por tanto, los juegos y accesorios que se usan son los mismos.

El dominante hará uso de ellos para guiar a su sumiso por donde él desee, siempre habiéndolo pactado de antemano.

El fetichista dominante goza al ver la sumisión del otro y su obediencia a las órdenes y deseos.

Por supuesto, hay que tener cuidado con la cantidad de control ejercido, porque puede volverse al extremo de dañar física y psicológicamente a la otra persona.

Es un fetiche que requiere autocontrol y buena comunicación entre ambos integrantes.

fetiche sexual del exhibicionismo

3. Voyeurismo

El sexo en general es un acto privado. Sin embargo, un fetiche sexual muy común es desear ver a otros teniendo sexo. Otra de sus variantes es el exhibicionismo donde la persona o personas desean ser vistas por otros a la hora de realizar sus encuentros.

Ese picante que se agrega cuando se tiene miedo de ser observado es transformado para que sea el detonante del placer en las relaciones sexuales.

Hay variaciones deliciosamente perversas de este fetiche sexual, como a personas a quienes les excita ver a su pareja disfrutando con otro o con otra, o les basta con imaginarlo.

Otras personas prefieren ir a un lugar público y exponerse con cierta cautela para que otros los vean, es el fetiche sexual del exhibicionismo.

Pero si este no es tu fetiche sexual no te preocupes, en MiPasión.es disponemos de una habitación para que puedas disfrutar de toda la privacidad con la persona de nuestros contactos sexuales que tú decidas.

4. Lencería

Realmente no excita lo que se ve sino cómo se ve. Para excitarse, la persona fetichista de lencería necesita ciertas prendas, ya sea para usarla el o ella misma y sentirse atractivos y sensuales o bien para verlas en el otro y conseguir una excitación aún mayor.

Un traje de cuero, tacones altos, tangas y lencería de encaje son solo algunas de las muchas posibilidades.

En ocasiones la prenda ni siquiera tiene que estar puesta en la persona, a muchos les basta solo con saber que estuvo en el cuerpo de su amante y fue previamente usada.

5. Travestismo

Hay hombres que aunque se sienten completamente masculinos, desean vestirse con prendas femeninas antes o durante el acto sexual.

Se tiene la mala costumbre de creer que este tipo de hombre está confuso con su identidad de género, pero nada más equivocado, esto es solo un fetiche sexual. Es la sensación juguetona de las prendas la que excita su deseo.

En general lo que les da más placer es colocarse la ropa interior del sexo opuesto. Una divertida fiesta erótica de disfraces que puedes experimentar con tu pareja.

Si estás aburrido de la monotonía en tu cama no dudes en proponerle a tu pareja o parejas sexuales estos divertidos fetiches que te acabamos de proponer. Y si prefieres probarlos de la mano de expertos en el placer acude a nosotros y te informaremos del contacto sexual más adecuado para que cumpla tu fetiche sexual y disfrutes de una noche apasionada.

deja tu comentario


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *